Valentín Alfaya - Grupo Español para el Crecimiento Verde

<< Presidente del Grupo Español para el Crecimiento Verde.

“En la COP21 se ha conseguido el  primer acuerdo universal que se suscribe en materia de cambio climático y esto, en sí mismo, es una excelente noticia”

 

El Grupo Español para el Crecimiento Verde (GECV) es una plataforma sólida de empresarial que busca avanzar conjuntamente en la lucha contra el cambio climático y hacia una economía baja en carbono. Esta plataforma tiene como objetivos aumentar la participación de las empresas, compartir información, identificar las oportunidades y apoyar la presencia española en foros internacionales.

 

-¿Podría avanzarnos cuales son los objetivosdel GECV?

El Grupo es una asociación empresarial cuyo principal objeto es establecer diálogos con todos los grupos de interés, el Gobierno, la sociedad civil, y otras industrias y empresas para crear un entorno favorable y generar una economía verde en España. Nosotros somos un grupo de empresas que pensamos que tras una agenda de bajas emisiones, de una agenda verde, no hay muchos riesgos para España, lo que hay son grandes oportunidades para la economía española y por tanto para las empresas españolas. No buscamos “sacar pecho de las cosas que hacemos” porque todo el que entra en la asociación se le presupone que tiene unos compromisos ambiciosos, por ejemplo en materia de cambio climático. Se le pide que tenga una estrategia climática ya implantada, y eso se da por hecho. Por tanto de lo que se trata no es de contar las cosas que hacemos, sino en cómo influir para que cambie el modelo económico en España. Vamos al Business, a qué condiciones se tienen que crear para que cambie el modelo económico en España y se pueda generar un modelo sostenible.

-¿Consideran desde el GECV que los acuerdos de la COP21 cumplieron los objetivos del Grupo o fueron escasos?

Para nosotros, aunque parezca una obviedad, lo más importante es que hay acuerdo. Es el primer acuerdo universal que se suscribe en materia de cambio climático y esto, en sí mismo, es una excelente noticia. A pesar de los flecos que queden por cerrar, el simple hecho de que haya un acuerdo es un factor fundamental. En nuestras relaciones con los inversores hemos constatado que existe mucha expectación para que se genere un entorno predecible y con certidumbre en torno a la economía baja en carbono, y comenzar a invertir. Están sentados en la valla, esperando a saltar a la arena de la economía sostenible y de los proyectos en bajas emisiones y esperan simplemente que haya un entorno institucional y jurídico más creíble y con más certidumbre de lo que había hasta ahora. Por eso el hecho de que haya un acuerdo activará las inversiones en economía verde y bajas emisiones en todo el mundo. Ahora mismo hay una liquidez enorme en el mercado. El dinero no entiende de compromisos sino de dónde puede sacar rentabilidad o dónde pueden tener más seguridad las inversiones. Ahora que tenemos un entorno con más certidumbre, es un buen momento para que entren los proyectos de economía verde y de bajas emisiones.

-La Green Growth Platform, ¿contempla el acuerdo de París con los mismos ojos que ustedes?

Si resumiéramos un poco lo que ha dicho el Green Growth europeo y nosotros mismos, es que estamos satisfechos. No llega a cubrir la ambición que teníamos muchas empresas e incluso los científicos, en cuanto al nivel que tenían los objetivos para gestionar los efectos del cambio climático; pero es suficientemente ambicioso como para activar inversiones en las áreas de economía sostenible. Otra ventaja es que los objetivos son revisables y que irán creciendo en ambición según pasa el tiempo y según se vayan viendo los efectos del cambio climático. Por ejemplo, en un espectro entre muy decepcionante y absolutamente maravilloso estaríamos de la mitad para arriba con respecto a las expectativas que teníamos.

-¿El acuerdo de París facilitará el crecimiento y la creación de empleo?

En el momento que se activen inversiones en los proyectos de economía verde se va a crear empleo. Para generar un empleo estable, sostenible y de calidad, la palabra mágica es seguridad para las inversiones. Este acuerdo genera más certidumbre de lo que había hasta ahora y eso es bueno.

-Desde GECV ¿Qué recomendaciones realizarán para que la administración lleve a cabo los acuerdos de París?

Quiero destacar que el origen del Grupo Español para el Crecimiento Verde era una colaboración público privada entre el MAGRAMA y un grupo reducido de empresas. Esta colaboración surgió de un punto de encuentro entre el entendimiento común de que necesitábamos objetivos ambiciosos en materia del cambio climático dentro de las negociaciones de la Unión Europea y que esos objetivos ambiciosos pudieran ser una oportunidad para la economía española. A partir de ese punto de encuentro el Ministerio y algunas empresas construimos la base del Grupo. ¿Qué ha sucedido? El éxito del grupo y de las empresas que se han adherido nos ha llevado a una situación distinta en la que necesitamos tener nuestra propia gobernanza e independencia. Por eso nos hemos emancipado y hemos creado esta Asociación Empresarial independiente totalmente del Gobierno. Nosotros pensamos que independientemente de quién esté en el Gobierno, las propuestas que nosotros hacemos tienen sentido y hay que mantenerla a medio y largo plazo, con lo cual coger una cierta distancia del Gobierno que toque es muy positivo, aunque siempre tendremos una predisposición positiva con el Gobierno que tengamos. Tenemos nuevos Estatutos, hemos tenido una reunión fundacional el pasado 18 de noviembre y ahora mismo hay inscritas 29 empresas adheridas y otra media docena de empresas que han solicitado formar parte del Grupo.

Aunque existe una representación nutrida de distintos sectores de la economía española, no estamos obsesionados con que estén absolutamente todos. Los requisitos de pertenencia a la asociación son necesariamente exigentes en términos como la “descarbonización” de la economía, y ciertos sectores pueden no sentirse cómodos en este contexto, fundamentalmente aquellos que hoy por hoy no están en la pole position de la carrera hacia una economía de bajas emisiones. Reconocemos que es muy complicado, a pesar de que muchas empresas de estos sectores presentan actuaciones ambientales muy interesantes.

Nosotros, en las 10 recomendaciones para que la economía baja en carbono genere crecimiento y empleo, conocidas como “Declaración de Barcelona” recogemos las propuestas que hacemos, al Gobierno que tengamos en cualquier legislatura, y de las cosas que hay que cambiar. En nuestro próximo informe soportaremos con cifras y estudios de caso los puntos de la Declaración de Barcelona. Así, vemos la necesidad de un entorno regulatorio predecible que permita hacer una transición ordenada hacia una economía baja en emisiones. Somos conscientes que una economía descarbonizada tienes muchos sectores que ganan pero otros que no ganan tanto. A estos segundos hay que darles una oportunidad para que tengan una visión a medio y largo plazo estable que les permita modificar su modelo de negocio y realizar las inversiones necesarias dentro de un entorno estable y seguro.

Debemos atraer al resto del sector industrial para que vean que este es un camino muy productivo para la economía española. Para establecer las bases de un nuevo modelo económico necesitamos de una regulación inteligente y precisa en los ámbitos precisos.

 

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