Guía sobre buenas prácticas en restauración fluvial

 Guía sobre buenas prácticas en restauración fluvial


En este número de esPosible hemos preparado un especial que consiste en una Guía sobre buenas prácticas en restauración fluvial. 

Planteamos 19 buenas prácticas que, de forma individual o combinada, contribuyen a lograr importantes experiencias de restauración fluvial, rehabilitación o mejoras puntuales en el estado de los ríos.

Cada una de las buenas prácticas cuenta con uno o dos objetivos específicos. En total se han distinguido diez objetivos específicos que se exponen sintéticamente a continuación:

  1. Restaurar las ideas sobre los ríos. Es el primero por su carácter previo y quizás por ser el más importante, ya que sin un cambio profundo de mentalidad es muy difícil enfocar y aplicar la auténtica restauración fluvial.
  2. Recuperar la continuidad del curso fluvial. Es un objetivo fundamental porque la continuidad longitud, la ausencia de barreras antrópicas a lo largo de todo el recorrido del río, es una condición imprescindible para su buen funcionamiento.
  3. Recuperar el territorio fluvial. Objetivo básico de restauración, ya que solo con un espacio suficiente el río puede recuperar toda su funcionalidad, diversidad y complejidad.
  4. Recuperar la funcionalidad de las llanuras de inundación. Es un objetivo necesario para la funcionalidad fluvial e igualmente para la gestión de riesgos de inundación.
  5. Recuperar el funcionamiento hidrológico. Contar con caudales hídricos naturales o equivalentes a los naturales es fundamental para todo el funcionamiento fluvial.
  6. Recuperar caudales sólidos. Contar con sedimentos en movilidad dentro del sistema fluvial garantiza el buen funcionamiento del río.
  7. Recuperar procesos y formas fluviales. Es un objetivo de restauración geomorfológica que garantizará toda la complejidad de ambientes y hábitats necesaria para el buen desarrollo de todo el ecosistema.
  8. Rehabilitar riberas. La funcionalidad del corredor ribereño implica una importante labor de regulación dentro del sistema y en las diversas interacciones entre los medios acuáticos y terrestres.
  9. Mejorar tramos urbanos. Objetivo muy importante tanto para el río como para las personas. 
  10. Gestionar el proceso de restauración o rehabilitación. Es un objetivo imprescindible para obtener buenos resultados alcanzando los restantes objetivos y aprendiendo de la experiencia.

Estas buenas prácticas son una adaptación a las recogidas en la Guía metodológica sobre buenas prácticas en restauración fluvial [PDF - 67MB]realizada por Alfredo Ollero Ojeda.

 

Con el apoyo de: 

 Fundación Biodiversidad

 

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