Adiós al hortelano. Zaragoza ya ha perdido el 90% de su huerta.

Tradicionalmente el sector agrícola ha estado muy arraigado en Zaragoza y su entorno. El hortelano ha formado parte de la cultura e historia de la ciudad y en apenas 10 años, en parte por la importación de productos agrícolas de territorios lejanos, su presencia ha pasado a ser testimonial. La existencia de huertos urbanos, junto con otras iniciativas impulsadas por el Ayuntamiento de la ciudad, intentará poner freno a esta situación, queriendo recuperar una figura tradicional que siempre cuida del medio ambiente, impulsa la actividad económica y social y además crea empleo.

En los mercados de frutas y verduras de Zaragoza cada vez se encuentran productos traídos de más lejos, cuando históricamente la ciudad se ha abastecido de los productos de la huerta de su entorno. Los datos alarman porque sólo en una década, la ciudad ha perdido un 90% de su huerta.

Según un estudio de la Asociación para el Desarrollo Estratégico de Zaragoza y su Entorno (Ebrópolis), elaborado por  Elena Aragonés , en 2003, en el término municipal de Zaragoza había 2.600 hectáreas de superficie cultivada dedicada a hortalizas, que ha ido descendiendo hasta las 602 hectáreas de 2009.

Hoy no llega a las 300 hectáreas, según cálculos de la Asociación de Hortelanos de Zaragoza. Los datos no son muy halagüeños, según la coordinadora del proyecto Huertas Life Km0 del Ayuntamiento de Zaragoza, Olga Conde “La ciudad siempre se ha abastecido de sus productos de proximidad pero nos encontramos con que de los 700 hortelanos que existían hace 30 años, la cifra se ha reducido hasta los 30 actuales. Los precios son muy bajos, les ha subido el coste de producción, es un trabajo muy esclavo y cuando la gente se jubila no existe relevo generacional”.

Huerto urbano un gran salvavidas

Frente a estos datos, están surgiendo una serie de iniciativas impulsadas por la propia administración, agricultores, ecologistas, asociaciones de vecinos, grupos de consumo, colectivos sociales y particulares que abogan por la agricultura de proximidad y ecológica, donde entrarían también los huertos urbanos. Estos colectivos desean recuperar para la ciudad sus tierras fértiles y volver a abastecerse de unos recursos comercializados con circuito corto, reduciendo el coste energético de su traslado y mejorando sus propiedades, algo que no se consigue con los productos importados de lejos, que deben ser recolectados antes de su maduración, manipulados, envasados, refrigerados y transportados hasta los mercados de las ciudades, donde llegan sin su frescor, sabor y propiedades.

Los Huertos Urbanos de Zaragoza , se han creado para fomentar actitudes acordes con el proceso de desarrollo sostenible, desarrollando sistemas de producción agrícola respetuosos con la preservación de los sistemas naturales, integrados en la malla de los espacios verdes de la ciudad y coherentes con el paisaje de los barrios y del entorno rural de Zaragoza. A la vez que se cultivan los huertos, se amplía la red de espacios verdes recuperando descampados sin uso y con frecuencia degradados.

Francisco Pellicer, director del Centro Ambiental del Ebro, institución creada para la realización de estudios, proyectos y acciones conducentes a mejorar la calidad ambiental y paisajística de la ciudad y difundir sus valores dentro de un programa denominado “Malla Verde y Azul”, comenta que “en Zaragoza, como en otras muchas ciudades españolas, cada vez más personas se animan a cultivar sus propios vegetales en pequeños huertos de alquiler cercanos a la ciudad o en el interior de la misma. Las raíces de este fenómeno residen en la creciente sensibilidad ambiental, en el gusto por cultivar y saborear las propias verduras y hortalizas, en el placer de realizar ejercicio saludable en la naturaleza, al tiempo que se potencia la cooperación con los vecinos de su entorno y todo, sin alejarse de la ciudad”.

Zaragoza tradicionalmente se ha abastecido de los productos de la huerta de su entorno, de la denominada agricultura de proximidad.

Para facilitar esta tarea el Ayuntamiento de Zaragoza, en colaboración con empresas del sector de la horticultura, ha desarrollado la idea de poner en marcha los huertos urbanos pero en la modalidad de alquiler, que por 0,50 euros el metro cuadrado, como sucede en los huertos del Parque del Agua, facilitan un huerto con tierra para el cultivo ecológico; con una toma de agua de riego por huerto, cuyo precio por está incluido en el alquiler; herramientas de uso común; materia orgánica y un taller de formación sobre cómo cultivar el huerto ecológico desde cero.

 

Pequeño gran terreno. La superficie de las parcelas del Hortal del Parque del agua oscila entre los 30 y los 60 m2.

1.500 “islas” hortícolas

Pellicer comenta que “las parcelas deben estar sobre suelos de propiedad municipal destinados a zonas verdes, que no estén destinadas a otro uso social. Así convertimos unos basureros abandonados en jardines repletos de belleza. Los transformamos en espacios de encuentros que potencian el vínculo con la naturaleza, donde además vamos a obtener un producto de calidad que sabe a gloria”.

De esta forma el Ayuntamiento promociona dos tipos de huertos: Huertos Sociales, que tienen como objetivo proporcionar un espacio productivo y un lugar de ocupación para colectivos sensibles como desempleados, discapacitados y jubilados con baja renta. Igualmente apoya los Huertos de Ocio, a los que puede acceder cualquier ciudadano que lo desee y contempla también los Huertos Asociados, correspondientes a huertos de alquiler de iniciativa y propiedad privada que se comprometen a respetar las mismas condiciones que los huertos públicos y que se integran en la red de Huertos Urbanos de Zaragoza.

Cuando cultivan los huertos se amplía la red de espacios verdes, recuperando descampados sin uso y con frecuencia degradados.

La adjudicación se hace por sorteo entre los solicitantes. La gestión se realiza a través de empresas del sector con conocimiento de la actividad agraria ecológica o integrada, en régimen de concesión y bajo control municipal. Las empresas adjudicatarias durante 25 años deben gestionar el mantenimiento y garantizar la viabilidad económica autónoma de los huertos de ocio mediante la aportación económica que procura el arriendo de las parcelas y otras vías de financiación. Un porcentaje a determinar en las cláusulas del concurso debe dedicarse a huertos sociales.

El proyecto tiene previsto crear alrededor de 1.500 huertos urbanos teniendo ya en funcionamiento 200 en el Hortal (nombre que recibe en aragonés el espacio hortícola que agrupa a varios huertos ciudadanos emplazado junto a las edificaciones de los municipios) del Parque del Agua; 400 en el Hortal del Canal; 110 en el Parque Goya y 400 más en Fuentes y San José, a los que se añadirían 105 huertos escolares.

Productos Km0

>> Madurando al sol. Las hortalizas esperan mientras les llega la hora de recolectarlas en el Parque del Agua.

Zaragoza podría abastecerse de productos de proximidad, o al menos esto es lo que se pretende con el proyecto “Huertas LIFE Km0Los terrenos de huerta que rodean Zaragoza ofrecen una oportunidad ambiental y permiten generar una actividad económica de gran valor. Activa un sector primario específico de gran potencialidad para la economía local y el impulso del empleo; revaloriza el patrimonio cultural tradicional y proporciona productos sanos y cultivados aquí: “productos nuestros, productos Km0”, comenta Olga Conde, coordinadora del proyecto.

Según Conde los objetivos del proyecto Huertas LIFE Km0 pasan por recuperar el suelo fértil periurbano de Zaragoza en el que tradicionalmente se ha venido cultivando frutas y hortalizas y que ahora se encuentra en estado de regresión por abandono, sustitución de cultivos y la amenaza de la expansión urbana. Regenerar la biodiversidad de flora y fauna y adaptar el suelo cultivable para una agricultura natural, donde cosechar variedades autóctonas y tradicionales para su consumo en proximidad. Impulsar y apoyar la actividad de nuevos eco-agricultores con vocación emprendedora, aportándoles capacitación para ejercer el oficio y asistencia técnica para iniciar y desarrollar su nueva actividad empresarial y construir tres nuevos Huertos Urbanos para su uso y disfrute por la ciudadanía y como base de partida para nuevos eco-agricultores.

Los resultados esperados, entre otros, pasan por poner en cultivo 25 explotaciones de agricultura ecológica tradicional y crear al menos 25 nuevos puestos de trabajo (eco-agricultores) además de los empleos inducidos por la ejecución del proyecto. Igualmente se disminuirán en un 32% las emisiones de CO2 en ese espacio dejando de emitir unas 30 toneladas de CO2 al año en transporte. Se incorporarán estos productos en centros públicos y en establecimientos hosteleros y se incrementará el número de hortelanos ecológicos certificados en Zaragoza.

“La escuela de formación la tenemos desbordada. Por fin dejaremos de ser víctimas de una bola en la que todos, agricultores y consumidores hemos entrado al dejar de comprar productos de cercanía. Además, desde Europa se está planteando crear un indicador de sostenibilidad urbana en el se verán favorecidas aquellas ciudades que disminuyan su huella ecológica porque los alimentos ya no tienen que recorrer tantos kilómetros para ser distribuidos”, concluye Conde.

 

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