JOAN RIERADEVALL I PONS Doctor en Ciencias Químicas y profesor en Elisava y en la Universidad Autónoma de Barcelona

La integración de invernaderos en las cubiertas de edificios pretende beneficiar a la producción hortícola en sistemas urbanos desde una perspectiva ecología industrial”

Todos sabemos que las ciudades han desplazado las áreas de producción agrícola, incrementándose el consumo de energía y las emisiones de CO2 por la distancia entre el área de producción y consumo. Coincidiendo con la filosofía de los huertos urbanos, estamos trabajando en un novedoso proyecto sobre Agricultura Urbana Vertical: La viabilidad tecnológica de los invernaderos en cubierta de los edificios, que acercará la agricultura a la ciudad reduciendo las necesidades de transporte y las emisiones de CO2.

¿Cómo influye la producción alimentaria en los edificios y en la emisión de GEI?

La producción alimentaria está unida a un elevado consumo de energía (especialmente en lo que se refiere al transporte) y de agua, dado que la irrigación consume alrededor del 80% del agua en el Sudoeste de Europa. Asimismo, las ciudades son responsables del 80% del consumo energético, generan el 70% de los residuos y contribuyen con más del 60% a las emisiones de gases de efecto invernadero (GEI). Dentro de las ciudades, son los edificios los que consumen la mayor cantidad de energía y los que emiten un elevado porcentaje de las emisiones de GEI.

¿En qué consiste el proyecto Agricultura Urbana Vertical?

El proyecto Agricultura Urbana Vertical (Fertilecity CTM2013-47067-C2-1-R), financiado por el Ministerio de Economía y Competitividad Español, evalúa un concepto ecoinnovador para producir vegetales de alta calidad y mejorar la sostenibilidad de los edificios en zonas urbanas, mediante la interconexión e integración de invernaderos en edificios para la producción hortícola. En particular, el proyecto Agricultura Urbana Vertical tiene como objetivo determinar su viabilidad tecnológica así como cuantificar los potenciales beneficios generados por la producción hortícola integrada en edificios desde un punto de vista ambiental, económico y social.

¿Quién participa?

Es un proyecto coordinado por el Instituto de Ciencia y Tecnología Ambiental de la Universidad Autónoma de Barcelona en colaboración con la Universidad Politécnica de Catalunya y el Instituto de Investigación y Tecnología Agroalimentaria (IRTA). El equipo interdisciplinario de investigación está formado por ambientólogos, ingenieros químicos, ingenieros de producto, ingenieros industriales, agrónomos, arquitectos e ingenieros de caminos.

¿Qué objetivos persigue?

El objetivo general del proyecto es analizar bajo un punto de vista tecnológico y de sostenibilidad un nuevo sistema de producción hortícola para sistemas urbanos mediterráneos a través de la integración de invernaderos en la cubierta de edificios. El desarrollo del estudio contará con la integración de herramientas desde un punto de vista de ciclo de vida (ACV, LCC), energéticas (simulación) y de sostenibilidad (MIVES) así como con métodos de evaluación agronómica y de viabilidad de implementación en el planeamiento.

Se dará lugar a una reducción de los recursos para la producción hortícola que no afectarán al crecimiento

¿Qué beneficios se podrían conseguir?

La integración de invernaderos en las cubiertas de edificios pretende beneficiar a la producción hortícola en sistemas urbanos desde una perspectiva ecología industrial, no sólo en el precio de venta del producto sino también en la potencial reducción del uso de recursos a través de la reutilización de flujos residuales, la captación de recursos locales y la absorción de CO2 residual. Esta conexión será utilizada para realzar la sostenibilidad del concepto en cuanto a la producción de vegetales de alta calidad, con bajo impacto ambiental y manteniendo el confort térmico en edificios con una menor demanda energética.

Sin duda, los resultados se reflejarán especialmente en la reducción de recursos para la producción

La presente propuesta contribuirá a desvincular el tradicional uso de recursos del crecimiento económico: la cadena de producción se cambiará a escala local, lo que reducirá radicalmente las necesidades de transporte. En la actualidad, la huella de carbono de los tomates que envían los productores desde el sur de España a los consumidores en Barcelona es de 166 g de CO2por kg de tomate (Sanyé et al., 2011). Sin dejar de lado los potenciales beneficios del sistema integrado invernadero-edificio, que pueden ofrecer soluciones para los ciclos del agua, la energía, CO2y nutrientes, se dará lugar a una reducción de los recursos para la producción hortícola que no afectarán al crecimiento.

Resumiendo, los resultados esperados pasan por validar la viabilidad tecnológica de los invernaderos en cubierta de los edificios en un contexto climático mediterráneo. Se generará un nuevo conocimiento sobre los flujos residuales y su aprovechamiento en un nuevo sistema integrado. Se cuantificarán los potenciales beneficios ambientales asociados a este sistema tanto para la producción hortícola como para la edificación. En definitiva se obtendrá una visión global de la contribución a la sostenibilidad urbana y su viabilidad de implementación.

 

JOAN RIERADEVALL I PONS, Doctor en Ciencias Químicas y profesor de Ecodiseño en Elisava y deproyectos de medio ambiente

en el departamento de Ingeniería Química de la Universidad Autónoma de Barcelona.

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