Buenas prácticas en género, formación y coordinación

SACAR A LA LUZ A LA MUJER INVISIBLE
Paragua lucha por la igualdad de género en los CAPS

En el departamento de Jinotega, noroeste de Nicaragua, el mundo de las mujeres se reduce a sus casas. Muchas jamás han viajado a la cabecera municipal, Jinotega. Se encargan de la gestión del agua y del saneamiento de su hogar, acarrean (junto con los niños) bidones o garrafas durante kilómetros si es necesario, sin conseguir que su rol importantísimo, fundamental, les dé peso, poder, dentro de la comunidad. Su labor, ellas mismas, son, en demasiadas ocasiones, invisibles. Hablamos de Jinotega por aterrizar el problema en un terreno que conoce muy bien Aracely Herrera, responsable de la ONG nicaragüense La Cuculmeca y especialista de género de la Iniciativa Paragua. Pero, en realidad, la misma cultura patriarcal y machista se extiende por las zonas rurales del país. “Por las urbanas también, pero menos a las claras”, matiza con un deje de ironía.

El enfoque de género no estaba bien determinado cuando se formuló Paragua. La prioridad era garantizar el suministro, y poco más. Pero “el enfoque del derecho humano al agua y saneamiento va más allá de la conexión de las tuberías; supone acceso, equidad, información, disponibilidad”, enumera Herrera. Estaba claro, había que ahondar en cuestiones más estructurales. Las ONG integrantes de la iniciativa pidieron a la economista especialista en género y cooperación internacional Clara Murguialday un informe, Avanzando en la equidad de género en la gestión comunitaria del agua, que detectó tanto las brechas como las puertas de entrada o posibles vías de solución. Algunas de estas brechas las ha mencionado ya Herrera. Desigualdad, falta de corresponsabilidad, mucha violencia, soterrada y silenciosa.

“Cuando arrancó Paragua, en Jinotega solo un 1% de los miembros de los CAPS eran mujeres; actualmente su presencia en las estructuras ha subido al 15%” (Aracely Herrera)

Paragua ha optado por trabajar desde los CAPS, informando a las mujeres, formándolas, valorizando su trabajo y exhortándolas a opinar, a participar. Empoderándolas, en una palabra. Son ellas mismas, con esas nuevas herramientas en sus manos, quienes llevan la transformación hasta sus hogares. Aunque resulta infinitamente más fácil contarlo que hacerlo. “Les supone una negociación con sus familias”, señala Herrera. Quizás, al principio, para poder acudir a una formación, la mujer se tiene levantar a las cuatro de la mañana, dejárselo todo hecho al marido, y después irse. Y cuando en el curso el técnico o técnica dice, “vamos a trabajar el género”, algunos hombres se levantan. “Ah, esto es solo para mujeres”. O, más agresivos, cargan contra la Ley 799 (contra la violencia hacia las mujeres, que está sacudiendo los cimientos sociales nicaragüenses) al grito de “solo las mujeres quieren mandar y a los hombres nos dejan atrás. Si vamos a hablar de eso, mejor me voy”.

Pese a todo, el balance resulta positivo. “Cuando arrancó Paragua, en Jinotega solo un 1% de los miembros de los CAPS eran mujeres; actualmente su presencia en las estructuras ha subido al 15%”, compara Herrera. Algunas se acercan agradeciendo la la ayuda para vencer su timidez. “Ahora no tengo pena para hablar en público”. En unas se hace evidente cómo han ganado en autoestima. Otras atestiguan cómo ese cambio en cascada ha ido calando en su ámbito personal. “También hay hombres que te cuentan, mira, yo no veía importante que ellas participaran, pero ahora sí que lo veo”. Para la experta, los hombres empiezan a tener el discurso muy bien aprendido, al menos en teoría. En la práctica se irá viendo, poco a poco.

 

LÍDERES DEL AGUA. POR UNA MEJOR GESTIÓN
Iniciativa Paragua forma a los vecinos en materia hídrica

Más de 60 personas implicadas en la gestión comunitaria del agua en Nicaragua volvieron a la escuela de agosto a diciembre del año pasado. A una escuela muy especial donde se estuvieron formando para fortalecer sus capacidades y adquirir habilidades y conocimientos que luego aplicarán en sus comunidades. Líderes, técnicos de la Autoridad Nacional del Agua (ANA), de las Unidades Municipales de Agua y Saneamiento (UMAS) de los departamentos de Chinandega, León, Managua, Jinotega, Chontales y Río San Juan y de las ONG socias de la Iniciativa PARAGUA mejoraron sus conocimientos sobre la organización comunitaria, la administración contable, operación y mantenimiento de sistemas, la educación sanitaria y la gestión del recurso hídrico. Y aprendieron cómo trabajar de forma transversal la gobernabilidad democrática de un recurso tan preciado.

Lo hicieron en el marco del Programa de Formación y Capacitación de Gestión Comunitaria del Agua, que promueve la Fundación AVINA  en distintos países de América Latina y el Caribe para empoderar a los líderes y que ellos a su vez, en cascada, informen, capaciten y conciencien a los miembros de sus respectivas comunidades. Así lo describe Varinia Rojas, que vivió muy de cerca el proceso porque durante el tiempo en el que se impartieron estos 10 módulos de capacitación ella era coordinadora de la iniciativa PARAGUA, encargada de desarrollar la propuesta formativa de AVINA en Nicaragua, conjuntamente con el Programa de Asistencia Técnica en Agua y Saneamiento (PROATAS) de la Cooperación Alemana (GIZ).

AVINA busca “fortalecer la capacidad de gestión de los CAPS (legal, técnica, organizativa, administrativa) para asegurar un manejo eficiente y gobernabilidad democrática del agua en el marco de la Gestión Integrada del Recurso Hídrico”.

Un aspecto destacado es el hecho de que representantes de las comunidades, de la sociedad civil y de las UMAS acudieran juntos a esta formación. Porque solo un correcto engranaje entre unos y otros garantizará una buena gestión del recurso hídrico. Aunque será a lo largo de este año, 2014, cuando toque medir y hacer un seguimiento del impacto real que el programa de capacitación ha tenido, efectivamente, en los CAPS.

 

LA COORDINACIÓN HACE LA FUERZA
La experiencia en una comunidad se transmite a las demás

ECODES empezó a trabajar, en comunidades de la provincia de León y con fondos de otro proyecto ajeno a Iniciativa Paragua, con biojadineras, que son, resumiendo mucho, filtros vegetales que ayudan alimpiar y purificar las aguas grises. Su instalación fue muy bien, y la ONG compartió su conocimiento con Amigos de la Tierra, que replicó el modelo en Chinandega. Otro éxito, tanto que Paragua hará análisis químicos de las aguas residuales resultantes de su paso por esta capa vegetal para ver realmente la efectividad de esta tecnología y, en caso afirmativo, extenderla a toda su área de influencia. Es solo un ejemplo, pero muy significativo, de cómo la experiencia de uno de los miembros de la iniciativa se comunica al resto por un proceso que podríamos llamar de ósmosis. Paragua sería una especie de membrana llena de capilares que lo envuelve todo, de manera que el flujo, la comunicación, fluye en todas las direcciones y en todos los sentidos.

Fotos de Jesús Antoñanzas/Alianza por el Agua 

Lo mismo ocurre si en una comunidad, un fabricante de clorinadores (dispositivos para clorar, para potabilizar el agua) capacita a la gente para usarlos adecuadamente. O si otra halla una buena solución para proteger su pozo de la contaminación. Esa información no se va a quedar ahí, sino que va a viajar hasta cada uno de los rincones que conforman el proyecto. ONG hacia CAPS, ONG hacia ONG, CAPS hacia ONG y, fundamental, CAPS hacia CAPS. Álvaro Rodríguez, coordinador de Paragua, resalta la importancia de que los CAPS se asocien. “En esas redes municipales se produce un intercambio, un aprendizaje horizontal entre los comités, y también se fomenta el vínculo con las instituciones locales”, destaca. Las redes departamentales, y la nacional, se convierten en espacios de reflexión, pero también en poderosas plataformas desde las que influir, denunciar, reivindicar. “Imagínese, todas las instituciones de Nicaragua dando respuesta a más de 100 CAPS de la red nacional”, enfatiza Rodríguez, que lo tiene claro: primero la unión, y después la coordinación, hacen la fuerza.

La experiencia de uno de los miembros de la iniciativa Paragua se comunica al resto por un proceso que podríamos llamar de ósmosis.

 

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