Cuando el euro retorna aumentado

Asociación Atades Huesca

<< Eficiencia. Los usuarios del centro Atades Huesca desarrollan menos patologías y van menos a su centro de salud.

Gracias al método SROI desde esta Asociación han encontrado una excelente vía para demostrar a la Administración que la inversión que realicen en su centro vuelve a la sociedad incrementada.

El pasado mes de diciembre se celebró una jornada de seguimiento del proyecto “Red para la sostenibilidad de organizaciones del tercer sector” en Zaragoza. Una jornada interna de trabajo que buscaba mantener activo el seguimiento y desarrollo del proyecto y de avanzar en la cultura de la sostenibilidad de las organizaciones sociales. En la misma dentro del Eje 3, en el que se busca la medición del impacto como forma de dar cuenta a la sociedad del trabajo de las entidades sociales, se habló del retorno económico con metodología SROI, en la que la asociación Atades Huesca presentó uno de los pocos ejemplos de aplicación de esta metodología en España que puede ser un excelente indicador para la Red.

Atades Huesca es una entidad sin ánimo de lucro declarada de utilidad pública con el objetivo fundamental de promover, fomentar y apoyar todo tipo de acciones encaminadas a mejorar la calidad de vida de las personas con discapacidad intelectual y sus familias en la provincia de Huesca en diferentes ámbitos: vivienda, empleo, salud, formación, ocio y tiempo libre, deporte, autonomía personal y social…

En la actualidad, Atades ofrece apoyo a más de 400 personas con discapacidad intelectual, gracias a más de 250 profesionales implicados y entusiastas, que hacen de Atades Huesca una entidad que vela por mejorar la calidad de vida de las personas con discapacidad.

 

Método SROI

Según comenta Hugo Ranillos, Doctor en Ciencias Económicas por la Universidad Complutense de Madrid, en la revista Uno.com, un grupo de economistas liderados por Jed Emerson en Estados Unidos, y posteriormente por Jeremy Nicholls, en el Reino Unido, a principios del siglo XXI empezaron a reenfocar uno de los paradigmas empresariales que se había considerado inmutable hasta el momento, es decir que el valor empresarial está constituido tan sólo por el valor económico-financiero, y reflejado en que el objetivo único de la empresa es la obtención de beneficio. Sin embargo, estos economistas plantearon que la empresa no sólo crea (o destruye) valor económico-financiero, sino que, al no llevar a cabo su actividad en compartimentos estancos y relacionarse, por tanto, con el mundo exterior, crea (o destruye) valor social y/o valor medioambiental. “Así, la creación de valor social se da cuando la empresa interactúa con diversos grupos de interés tales como empleados, clientes, el Estado, o las comunidades de vecinos de los lugares donde opera. Y, más intuitivo, el valor medioambiental se refleja en el cuidado que ponga la empresa cuando hace uso de los recursos naturales”, comenta Ranillos.

Los economistas diseñaron un método que pudiera acercar al analista al concepto de valor social. El método se basa en el “Análisis Coste-Beneficio”, si bien se distingue de éste en que no sólo se utiliza por agentes externos al proyecto que quieren saber si una determinada inversión en el proyecto es viable o no, sino que además es una herramienta para que tanto gestores del proyecto como inversores tomen decisiones basadas en la optimización de los impactos sociales y medioambientales del proyecto. Este método llamado SROI, acrónimo del inglés Social Return On Investment o Retorno Social sobre la Inversión, describe cómo crea valor social un proyecto empresarial, y refleja el resultado en un ratio que pone en relación los beneficios sociales creados con respecto a la inversión necesaria para conseguir éstos. El análisis SROI produce un relato de cómo una organización, programa, proyecto, iniciativa, etc., crea valor (teoría del cambio) y un coeficiente que indica cuánto valor total en euros se crea por cada 1€ invertido.

El método SROI puede ser de gran ayuda a la hora de medir la aportación que hace a la sociedad un determinado proyecto. Especialmente puede ser de gran relevancia en estos momentos en los que la provisión de muchos servicios sociales por parte del Estado está, cuando menos, revisándose, debido a las dificultades de financiación existentes en los mercados financieros. Piénsese en la relevancia que podría tener poder describir la creación de valor social para una empresa que se presentara a un concurso público para proveer un servicio determinado. O la ventaja competitiva que tendría un proyecto a la hora de postular para conseguir financiación si se demuestra el valor de una determinada acción social.

El método se está aplicando con éxito desde hace varios años en países como el Reino Unido, Estados Unidos, Países Bajos y Australia. En nuestro país hay pocos ejemplos de uso tanto en empresas convencionales como en empresas sociales destacando ECODES con numerosos casos prácticos en el desarrollo del Retorno Social de la Inversión y su aplicación.

 

Seguridad. Este centro al tener las plazas concertadas dispone de una facturación estable todos lo meses.

Pioneros del método

Según Alfredo Garzo, responsable del Área Económico-Financiera de Atades Huesca, “En un estudio habitual que pueda hacer cualquier empresa mercantil, se ve solamente el componente económico, y esta metodología añade el componente social y ambiental”. Garzo certifica que “lo que acaba haciendo el estudio es cuantificar económicamente el retorno que cada euro invertido en ese proyecto genera en la sociedad. Parte de lo que revierte a la sociedad tiene una cuantificación económica objetiva muy clara como podrían ser los impuestos que la entidad tiene que pagar a Hacienda, lo salarios que paga a sus trabajadores, la actividad que genera en su entorno (tenemos que pagar a una empresa de limpieza para que limpien las instalaciones, pagar materiales para que los usuarios realicen sus tareas ocupacionales, transporte público, comidas en un restaurante o servicio de catering para comer todos los días), es decir toda una actividad económica”.

En Atades reconocen que hay una serie de componentes que no son fácilmente cuantificables pero que el sistema los acaba convirtiendo en euros porque al final lo que se pretende es obtener una cuantificación económica. Por ejemplo, según Garzo, “estaríamos hablando de retornos en la mejora de la calidad de vida de los usuarios que atendemos, en su salud al final. Éstos se pueden cuantificar económicamente porque un usuario que está con nosotros está demostrado que tiene menos patologías y va menos a su centro de salud con lo cual gasta menos para la sanidad pública. Tiene que tomar menos medicación y genera un menor coste para la sociedad. Es más, los familiares que han dejado de trabajar para poder cuidarles, al final pueden ir a trabajar e ingresan en su casa un dinero que de otra forma no se ingresaría”.

Hay una serie de componentes que no son fácilmente cuantificables pero el sistema los acaba convirtiendo en euros porque al final lo que se pretende es obtener una cuantificación económica.

Es un proyecto pionero en España que tuvo un precedente en un estudio realizado en Navarra por Ecodes y Alter Civites. “Nosotros somos los segundos y somos pioneros aunque ya están surgiendo otras experiencias”, comenta el portavoz de Atades.

 

Gasto no, inversión si

Un estudio de estas características se puede hacer por parte de una entidad en su conjunto; es decir, cada euro que se invierta en Atades Huesca cuántos euros reporta a la sociedad, a nivel global de la entidad; “pero se puede hacer también a través de un centro como ha sido el caso nuestro. Nosotros hemos hecho dos pero nos centraremos en el de Boltaña, donde hemos analizado la rentabilidad de un centro que ya está en funcionamiento. El resultado más importante es que hemos certificado que en el centro de Boltaña, por cada euro invertido retorna a la sociedad 3,68 euros”, comenta Garzo.

Aquí se encontraron con una dificultad que pudieron salvar. Gran parte de los usuarios que llegaban a este centro no tenían una plaza concertada con la Administración, eso hacía que la sostenibilidad del centro estuviese muy en el aire porque no se disponía de una financiación estable. Cada año tenían que acudir a las administraciones para que les proporcionasen algún dinero para mantener el centro. Pero todo cambia cuando consiguen que las plazas sean concertadas, porque ya se dispone de una facturación estable todos los meses. Por eso Alfredo Garzo se siente orgulloso de haber podido hacer este estudio y disponer de un documento palpable. “Pudimos pedir a la Administraciones que concertasen las plazas porque nuestro centro es sostenible y además esta retornando a la sociedad por cada euro que se invierte 3,68 euros”.

En algunos países, donde está metodología se ha desarrollado bastante, cuando alguna entidad del tercer sector busca subvenciones les piden un estudio SROI del proyecto en concreto, donde se identifican los retornos que tiene, los sociales y por supuesto los ambientales.

 



Empleo. Atades Huesca genera mano de obra y dinamiza la actividad comercial de la zona.

Garzo comenta que han tenido que abrir los ojos a la Administración, haciéndoles ver que el dinero que pone en este tipo de iniciativas no es un gasto sino una inversión. “Muchas veces se cree que somos entidades con un pozo sin fondo, unos pedigüeños que únicamente reclamamos dinero. Nosotros, con papeles, les demostramos que somos un motor económico para la zona porque creamos muchos puestos de trabajo, somos un generador intensivo en mano de obra y dinamizamos la actividad comercial porque tenemos que abastecernos de servicios”.

En Atades recuerdan que antes dependían de la habilidad de la persona que se acercaba a negociar con administraciones y fundaciones para obtener alguna subvención Ahora esta persona lleva consigo un fundamento numérico que es muy claro, “incluso en lo ambiental”, comenta Garzo, “nosotros, por nuestro tipo de actividad, no generamos casi residuos, nuestra actividad no implica un ahorro de emisiones a la atmósfera, nuestra actividad tiene muy poca repercusión negativa en el medio ambiente. Nosotros de por sí no contaminamos”.

El proyecto se llevó a cabo a mediados de 2013 y la respuesta de la Administración ha sido muy positiva. No se esperaban contar con un documento con datos contrastables por el que se garantiza que lo que lo que están haciendo tiene una base. Garzo felicita la rigurosidad con la que han trabajado Ecodes y la consultora Alter Civites a la hora de desarrollarles el estudio y a todos los grupos de interés que giran en torno al centro por la sinceridad en sus respuestas cuando fueron consultados.

 

Equipo y patrocinadores