¿Y si tu asiento de avión produjera electricidad?

Tenerías Omega, dedicada al curtido de pieles, tiene una planta de cogeneración con la que obtiene energía eléctrica y térmica

<< De piel a kilowatios. Tenerías Omega obtiene energía eléctrica y térmica de su propio proceso de fabricación.

Puede que el asiento sobre el que viajes la próxima vez en avión haya sido curtido y acabado por Tenerías Omega. Esta es la especialidad de esta pequeña y mediana empresa de 115 empleados que cada mes saca de su fábrica 18.000 pieles para vestir aviones y coches, principalmente. Sus clientes son “marcas muy conocidas de gran prestigio”, aunque en la compañía prefieren no mencionarlas. Aquí se dieron cuenta de que en el proceso de curtido, acabado y brillo se perdía energía, así que la empresa ha puesto su interés ecoinnovador en una planta de cogeneración por la que obtiene energía eléctrica y térmica. Hasta el 26% de la electricidad ganada vuelve al sistema para consumo propio, y el resto, Tenerías Omega la inyecta en la red. En paralelo, los gases de escape de la caldera sirven para generar vapor gracias a un depósito de agua de 35.000 litros recientemente instalado, que junto al uso del secadero de pieles han permitido en su planta ganar un 20% de kilowatios térmicos.

S.A.

En la flor está el secreto. Flor es como en este sector llaman al poro donde se encuentra el pelo en la piel de un animal, la parte noble y la que usan en esta compañía. Una vez la piel curtida, esta se tiñe, se engrasa y se tintura. En todo ese proceso se necesita agua y productos químicos, que la compañía ha ido reduciendo y transformando en productos menos agresivos, respectivamente.

 

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